CAPITULO IX
Empezó siendo parte de un capricho, quería poner en practica lo que había aprendido por el momento. Alguien tenía que darse a la tarea de hacer música, de llevar en hombros el prototipo de roquero, ser el poblador único de la subcultura y definir el patrón de comportamiento y creencias acomodado en la música. Rausel debía mostrar sus diferencias y discordia, lo hizo por medio de una guitarra.
Entre jóvenes ambiciosos por conquistas y sexo aturdido, Rausel se dedicaba a rasgar su guitarra quien se apodaba Eleanor como una canción de los Beatles. Eleanor era la única guitarra en casa. Siguió firme, sin importarle estar fuera de lo normal, no se veía a nadie más con el mismo interés salvo algunos estudiantes más adultos que ensayaban en las instalaciones del colegio.
A través de la malla cruzaba sus dedos y apoyaba su cabeza dejando atravesar la nariz, alguno de ellos mostraba su preocupación por ensayar la canción que debían presentar en el concurso de bandas, otros molestaban y reían al unísono. Le gustaba escuchar las versiones inmaduras de los covers que interpretaban.
Era cuestión de esperar y seguir en el rumbo constante de sacrificar cualquier parte del tiempo para dedicarse a la música. Se podría considerar que la ingesta de alcohol hace del músico un fanático exclusivo y difícilmente deja de ser un factor importante su consumo, aunque no es uno de los factores necesarios, a menos de ser un músico de conservatorio con ciertas especificaciones en su formación, el músico autodidacta fácilmente cae en este tipo de tentaciones, la bohemia le alcanza con rapidez, se desvive y sufre cambios radicales que le enfrascan sufriendo de una horrible y aterradora sicología de la que cree imposible escapar.
Mucha gente emplea el término del bohemio sin saber específicamente que es lo que dice o a que se refiere, académicamente es fácil interpretarlo como un individuo que vive al margen de la sociedad, ajeno a determinadas normas, haciendo uso de referencia a artistas, ya sean pintores, escritores, músicos o poetas. Define a una persona descuidada indiferente a la ostentación estética la que le da muy poca importancia. Aunque no existan ciertas ideas que deba manejar una persona bohemia (no lo hay para ninguna persona), Rausel manifestaba algunas. Indiferencia sin sostener cierto grado de rebeldía; discordia mucha discordia, poco cuidado físico, in-apariencias, in-modas y in-modos, actitudes sociales poco entendibles, difícil sostenimiento de alguna conversación, diferente asimilación de ideas, concepción de personajes, inclinación a fachas y melenas agudas, repudio por vestimentas sofisticadas, lenguaje antipático, tosquedad, afección a problemas sociales, encanto por cualquier materia artística, soledad y el factor mas impredecible que es la música.
Como Morrison recitara: Creo en un prolongado trastorno de los sentidos. Viviendo en el subconsciente, la verdad esconde lo infinito de nosotros mismos.
________________________________________________________________________________
